Competición sin metas. Correr sin dirección.

Primer año de casado, núcleo familiar paterno en desfractalización, pérdida de los valores asumidos desde la infancia de: padre, madre, bien, mal _ Sumido en una depresión que cambio la temática de mi lectura y el tono de mi discurso.

Todo aquello que me había movilizado hacia la creación de una familia, procrear, endeudarme, y esas cosas que están establecidas como el circuito básico de vida, se desmoronaban a mi alrededor; y las que no lo hacían, caían bajo el nuevo prisma de pensamiento que formulaba entre mis delirios.

Abandonado todo interés, me presenté voluntario para ejercer en una nave sin luz, con fichaje de entrada y salida; donde junto con la nómina me entregaban un parte de trabajo con las horas y minutos aportadas a la empresa, y sus correspondientes céntimos por minuto. Quizás esta es una de las sensaciones mas frustrantes de mi vida laboral. En ese momento de cuestionamiento, no podía evitar pensar si aquellos minutos que pasaba en la taza esmaltada, a la que asistía con asiduidad, pues en ella incidía la luz natural que se filtraba a través de una uralita de plástico. Minutos de intimidad, minutos de silencio, minutos reflexivos de los que suponía que seguramente la empresa, había estudiado la pérdida de rendimiento al año que supone.

El resultado de estas reflexiones no dejó lugar a las dudas. Y a los dos meses y medio, me despedí de las batas blancas y las tarjetas de fichar. Me entregaron hasta el último de los céntimos y no pude evitar pensar cuanta de esa cantidad me la ha había ganado con “roca”.

Por aquellos tiempos, empezaba a suceder que cuando hablaba, me escuchaban. Y Antón me llamó para hacer unas labores de “consulting”, para afrontar las múltiples campañas políticas municipales que tenía contratadas. Un piso en Paza Vigo -creo recordar que un tercero- sin ascensor. Oliendo a perro ,”Peque” se llamaba el mastodonte baboso, y junto a este, dos propietarios, uno de ellos “antiguo chofer de Santiago Carrillo” y el otro, un tipo muy especial. Dos creativos y cuentas institucionales, ayuntamientos y una ONG. Un perfil cercano, próximo, donde me familiaricé con los entornos políticos y un gabinete de prensa. La importancia de decir y como decir, de transmitir a través del canal, de las relaciones institucionales. Y sobre todo me familiaricé con la mentira.