
Barbas enmarañadas en besos y emoción.

Releyendo mi propio Blog, con la distaría que dan las fechas y los eventos. He notado un cierto tufo a rencor critica y pesimismo en parte de los contenidos. Así que muy lejos de amputar o decir “digodiego donde diegodigo”, redacto esto.
Esta mañana, y por eso he ido a leer de nuevo “Nunca será otra vez como fue, ni habrá otra igual.”, me he encotardo con Moli en el café mañanero Entre ganas de darle dos hostiones por no devolverme las llamadas, hemos terminado con las barbas enmarañadas en besos y emoción el los ojos. Rápidas ráfagas de cómo vas, que haces, intentando no tocar el trabajo. (inevitablemente, se hablo de trabajo. O mejor dicho, de secuelas del trabajo).
Al despedirnos en San Andrés. Volvía a mi zulo-despacho pensando en todo lo bueno que me ha dado la profesión y el embriagado momento que vivimos todos. Sam de Dir Creativo en un lado, Jaime con su secuela, Moli de mercenario en la otra y Yo, en mi guerra Son cristalitos pulidos de playa que tengo guardados en un cajón pequeñito en una esquinita de mi órgano ventricular. Son “mis amigos” y mis “muy apreciados”. Son todos para mi, sin duda, un referentes de buenos profesionales. Hemos hecho cosas juntos, revueltos por separado y ahora competimos.
Que gusto dan las hostias cuando te las da un amigo, coño. En el momento le promete odio eterno. Y al día siguiente se ha pulido un poco mas ese cristalito.
El discurso nos ha cambiado. Decimos los mismo, hablamos de lo mismo, pero el fondo ha cambiado. Los entrelineas son mucho más ricos y jugosos. No se ha perdido la ilusión, ni las ganas. Pero ha crecido los contenidos en soluciones, compromiso, eficacia, respeto_.
Quizás por que ahora estamos entre aguas, tenemos una generación que ha oído hablar de nosotros y nosotros tenemos, una por delante, de la que henos oído hablar. Ganamos más de lo que esperábamos, y sabemos que es poco para lo que producimos. Hemos dejado de vendernos como jóvenes promesas, para ser “jóvenes” creativos. Y esto ya es diferente, ahora hay algo que perder. Algo que no es cuantificable. Y que nos tiene que mantener en la década que viene. Sabemos que solos no podemos llegar a donde queremos y que esta es otra etapa más antes de afrontar la verdaderas grande ligas. Que es solo cuestión de tiempo que las viejas glorias, cedan su sitio y que otras nos coman el culo a nosotros.
Es un tópico decir que lo hemos ganado a base de noches, y repetir los trabajos a última hora. Que si lo hemos hecho. Pero lo que nos ha traído aquí a todos. Ha sido el tesón, las ganas de hacerlo, la ilusión, que estábamos ejerciendo cuando sucedió, que aprovechamos la ocasión, que estábamos despiertos en el lugar adecuado el día adecuado, que creímos en ellos, y creyeron en nosotros y sobre todo, que nosotros no nos lo creemos, aún.
La amistad no es recíproca. Le pasa lo que al amor. Estar enamorado de alguien no tiene como resultado que te quieran. Es más. Puede que te odien por ello.








Sin comentarios aun.