Choupas, percebes y otras especies
- Septiembre 20th, 2006
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Choupas, percebes y otras especies.
Hoy menos que ayer y mas que mañana, me van costando retomar mis obligaciones laborales. Una crisis de identidad, testosterona y malahostia me la postrado, al menos un día, en la cama y me ha dejado algunas secuelas.
Trabajar bajo presión diferencia a unos de otros. Esto es innegable. Diría más , diferencia Junior de Senior. Y digo esto por no decir a los útiles de los inútiles.
En mi período de relaciones laborales, me he encontrado con peces grandes en peceras pequeñas, pececillos traviesos, tiburones y preciosos monstruos de océanos inabarcables. Y de todos ellos he intentado sacar perspectiva de cual era mi tamaño y en que charca me muevo.
Más de una vez tuve he tenido un idilio con una “choupa” que se creia “tiburón”. A todas luces el escualo disfrazado parecía pez de altura, pero al rascar no había más que un pez en charco de barrio, con niños a los que asustaba con su aleta de goma. Trabajar con estes tipos fue de lo mas frustrante. Inseguridad, amenazas, indecisiones, caprichos, y sobre todo muy poca profesionalidad y menos educación (Formas de autodefensa).
Es curioso como el creerse lo que uno no es, le trae problemas a uno, al entorno y a la empresa. Mis amigos “choupa” tienen empresas con el mayor índice de rotación de trabajadores que uno se pueda imaginar. Contratan a Juniors a los que pueden impresionar, a precios ridículos. Depresiones, llantos y pánicos son los día a día de esa charca. En estos casos las consecuencias son buenas. Aquel que a estos se arrima, endurece su piel, aprende mucho de lo que no se debe y sobre todo aprende a trabajar bajo presión.
El problema, o lo verdaderamente dañino es cuando no eres el dueño y señor de la charca y contaminas el entorno. Esto crea distancias entre el equipo y cuestiona el trabajo de los compañeros. Si el malo es el “jefe” eso une a los empleados. Si la manzana podrida es un compañero, se forman bandas y facciones, opiniones y corrillos.
Maricarmen, era la secretaría de dirección de un “Tiburón” de los de verdad. Y esta sufría de migrañas. Tenia dolor de cabeza constante. Y me dijo una vez que a mi me dolía la cabeza.?_A la gente que no le duele nunca la cabeza, el día que le duele, le duele muchísimo. A mi solo me duele un poco más unos días que otros. Y los días que no me duele, nunca serán un mal día. Así que vete para casa y duerme hasta mañana!!
Cada ver más, yo me siento pececillo en océano.
Mis mejores momentos, los más seguros y cuando más he aprendido ha sido al lado de los Grandes Blancos, en aguas profundas. Los mas frustrantes, con los Peces de Pecera.








