A Good Son
- Marzo 3rd, 2007
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A Good Son

Días desordenados, horarios partidos y sobre todo muy perdidos entre hormonas y ganas de no sé qué aún.
Ella pasaba cada mañana por el pequeño espacio que dejaba ver la puerta de la cafetería. En la Escuela de Artes, una miradita al mar y una al pasillo. Sus medias por encima de la rodilla; denotaban que era más buena que lo que parecía, con aquella “chupita” de cuero con cremalleras, de su talla. Rubita, sonriente, delgadita … y pareciendo, si cabe, aún más bonita al lado de su amiga. [...Nada de descriptiva para ella].
Todos los lunes compartíamos nuestras vivencias; etílicas en mi caso, emocionales en el suyo, del corto e intenso fin de semana. Y Lunes a Lunes se revivían esas vivencias con la diferencia de escenarios y actores.
La noche es sabia. Y aquella fue rápida, fugaz, caliente e intensa… Con un largo periplo en el asiento de atrás de un coche destartalado, y con el silencio entrecortado por el alto volumen del “rockabili”; de Dani. Me perdí entre los labios, los brazos y sus piernas. Me perdí, y me encontré por la mañana entre aquel embrollo de ropas, manos y pies, en una mesa de piedra de una playa.
Pasaron meses, años y quizás alguna década. Y en la noche, como debe ser, nos volvimos a ver. Con la misma y brillante mirada de entonces. Con la misma ilusión en los carrillos coloradillos al sonreírme. En la tercera frase inteligible me dijo: aún tengo tu “The Good Son”.
Ricos abrazos de verdadero cariño. Aunque el M hizo lo suyo también.
Volviendo a casa esa noche, recordé con una intensidad inigualable pasajes de mi vida. Fragmentos de mi adolescencia que casi había olvidado. Hice un recorrido rápido de mi vida, saltando de momento en momento. Aquellos en los que ella y yo habíamos coincidido, incluso en los que no estuvimos conectamos. E imagine que en esos, estaban mis discos con su single inédito en su casa. Guardaditos … cuidaditos. Como si yo o una parte de mi, estuviese allí. Para que no la olvidara, y para que no se me olvidara.
Me acuerdo a menudo de ti. Un beso Anita.
Todo muy lindo, todo muy rico.
Toda la suerte del mundo en un “pispas”;….







