Puedo jurar que no lo sabía.
- Abril 19th, 2008
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Puedo jurar que no lo sabía.

Mi casa estaba a tres kilómetros, paso arriba, paso abajo de la parada del autobús más próxima. Acababa de llegar y me disponía al abandono absoluto de las actividades cerebrales sometiendole a una absurda sesión de rayos catódicos.
Mi madre, con tenedor en mano. Fue clara y concisa. _ Esta tu padre al teléfono _
Tras los dos segundos de pasotismo adolescente, y meditando que había hecho salir de la cueva al Oso. A ese, que solo mantiene una veintena de frases lapidarias conmigo por año. El mismo que hace ejercicio de padre a base de terror y amenaza.
Se me acusará de algo, pensé.
Curiosamente, del otro del teléfono modelo góndola, blanco nacarado. Había un hombre amable. Y al que note mayor Volví a pensar. -¿Hace tanto, que no hablo con mi padre?
Me pide amablemente que cene con él. Tiene una visita, un escritor, a la que tiene que mantener ocupado antes de llevarle al hotel. Que no le entiende e igual conmigo se rompe el silencio. Coge un Taxi, ya, y ven a cenar Estoy aquí.
Ya tardaba en salir el Oso.
En esa virtud de la adolescencia. La del automatismo. Me transporte a aquel foro sin meditar, pensar o intuir que esa cena de apenas cuatro horas sería en detonante que cambiaría algunos resortes de mis enlaces neuronales para siempre.
El oso ya estaba impaciente. Yo no reconocí a las compañías habituales de mi progenitor. Había un tipo desgarbado de pelo largo y canoso. Con cazadora marrón de punto y ante.
Ni me miró.
Allí estaba yo. Con mi aftercresta de Punk, pantalones hiperajustados y cazadora de cremalleras dos tallas menos. Viendo como se puede contestar a todo en monosílabos. Cuando sin mirarme hizo la pregunta…
_ Y tu que escuchas _
Y yo. Conteste.
_ Estoy pillado de un Australiano “Nick Cave”. Me he comprado un vinilo la semana pasada y ayer me lo he comprado todo. Tiene tres discos. Me flipa el tono gospel y esa voz de la leche… _
Aún no había terminado, le vi mirándome directamente como si hubiese visto un extraterrestre. Una sonrisa esbozaba “-¿me quieres chulear?”
Apenas quiero añadir algo. El “hombre sílaba” se torna un torrente de preguntas y afirmaciones. El tIo me dice que es el importador se los discos de Nick. (acojonante, como si le conociera) que está viendo si se vende. Que las ventas son de unidades en toda España. El Oso ha pegado un salto en la silla. Y se esta volviendo transparente.
El melenas, habla por los codos. Y me dice que viene de estar en casa de Sting, que el no pudo estar con Jim (Morrison) por que se suicido el día que lo iba a entrevistar. Que Elton (Johns) es un tipo encantador. Aquí es cuando ya creo que esta absolutamente loco. Pero me lee el pensamiento. Y me dice, “Que ha estado con “Bob” Fripp.
No cabe duda, el tio esta rayado. De música sabe. Pero ve muchas películas. Siguió con su ayuno alcohólico toda la noche. Hablamos de música y músicos,… anécdotas y aventurillas. Del avión de unos y de las chicas de otros. Pero sobre todo de música, música y música, Música muy espesa.
Dos o tres días mas tarde, en casa de un amigo. Coleccionista de los Beatles. Hablamos de aquella noche. Se “escojona” de mi y me saca un libro todo cabreado.
_-¿Era este?_ Enseñándome la foto de la contra.
Al final, ni que tuviera yo la culpa de algo. _ Si, era él.
Yo cene y hable de música una noche con Jordi Sierra i Fabra.
Pero puedo jurar que no lo sabía.







