Mojados de rocío, salitre y sudor.
- Abril 14th, 2008
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Mojados de rocío, salitre y sudor.

Las noches de trabajo, son un clásico en esta profesión de lunáticos. Por más que insistamos en decir que cuando te vas haciendo profesional, vas elaborando un método. Lo cierto es que las mejores ideas y los diseños mas elaborados surgen y se manifiestan después de la hora de cenar. Pero en este caso, además se debía a que mi casa, dejaba de serlo.
Mi acuerdo con José Luis era sacar adelante el atasco de trabajo existente y hacer newbusiness para reflotar la agencia. Trabajo nunca ha sido un problema para mi. Y el atasco era simple. Se trataba de picar cebolla. Clicky clicky y llorar. Creo que en un principio ella agradecía tanto o mas mis horas nocturnas viendo que podría mejorar su autoestima con los clientes al poder cumplir con ellos.
El trabajo iba saliendo y el proceso sisifosiano se iba terminando. Poco a poco las horas de picar cebolla las íbamos cambiado por horas de barras de bar y cañas.
Aquel día le envíe el primer msn. Era un simple mensaje de quedar en la playa para ir a navegar. Un mensaje claramente equivocado, era mi forma de tomar contacto un fin de semana. Me llamó en treinta segundos y nos reímos con la confusión. Si, si. Ya, ya!!
Día tras día, noche tras noche, se fueron sucediendo las cañas al salir del trabajo y fuimos agotando los sitios. Vamos, que nos daba vergüenza pedir las cuentas de veinte cañas noche tras noche. Y fuimos recorriendo los bares abiertos a las mil, los Lunes, y los Martes y los Miércoles y …
Y terminamos tomando las cañas en Betanzos. Volvíamos a casa. Unos días atrás le había adelantado que no me importaría conocerla más. Pero que no tenía prisa. Le llamo él. No oí lo que le decía pero tenía que ser algo de -¿donde estas?, -¿con quien estas? -¿que haces?…. y esas, creo yo. No son las preguntas adecuadas para gestionar una crisis. Y si ademas ella le miente. Llevaba un trajecillo negro con dibujos de flores en blanco, con el cinturón mas apretado de lo debido. Como siempre. Y mientras la iba mirando dar vueltas en el aparcamiento esperaba a que volviera al coche. Cuando volvió la [ ... ]
8.45 _SMS _ [... hola, mi primer pensamiento del dia, TU...]
En mi casa aún vivía gente y en la suya también, así que en el biplaza. Con asiento con todo lo imaginable, menos abatible. Y tras convertirnos en contorsionistas, conseguimos obtener acoplamientos en una o dos posiciones durante horas. Y en los arcenes, en las playas, en los portales, … como crios de quince.
03.30 _ SMS _ [...imposible olvidarte...]
Las noches se llenaron de mensajes y la memoria del teléfono escasa.
Él se fue. Yo me quedé solo.
Aquella noche nos fuimos lejos. La sensación de furtivos le daba una intensidad especial. En el antro aquel en Ares, bebimos, hablamos, comentamos, divagamos y sobre todo le metí mano en público. Sutilmente como por accidente, poco a poco aquello se fue incendiando. Y nadie se daba cuenta o a nadie le interesaba nuestra fiesta. Tras muchas copas y muchos roces, terminamos llenos de arena y mojados. Mojados de rocío, salitre y sudor.
Y mas mensajes.
Un día, no se bien como. Entré en su casa por la puerta del garaje. Me presento su sofá, su mantita azul, su chimenea, su cama, su armario, su cocina, sus hermanos, su madre, a nuestros hijos, … se acabaron los mensajes.
Una vez creí que tuve la mujer que quería, ahora se cual es la mujer “a la que necesito”.







