simpatia

Infinita simpatía.

A veces las cosas son como parecen, a veces las cosas se parecen a como son. Y esta vez. No tengo ni idea de que es o que parece esto. Al margen de los motivos por los que me he roto [...vamos a dejar ese tema, ya...]. Tengo la necesidad de regurgitar algunos temitas que tengo atragantados.

Atragantados por que si trago saliva se me llenan los ojos de emoción.

Gracias es poco. Las gracias las damos por que nos den lo que es nuestro, Gracias es que se rían de lo que no da risa. Gracias es motivo por el que algo sucede. Gracias a Dios, es tomar en nombre de Dios en vano. Las gracias se dan a quien no conoces. Las gracias son gratuitas. Y una sola, no suele ser tan buena.

Así que de Gracias, nada. Inmenso abrazo en silencio. Prieto, sincero, y de infinita simpatía. Un largo abrazo de despedida. Por que esto es una despedida. No es una inmediata despedida física. Pero si el principio de una nueva etapa. Es el inicio del después del motín. Es el inicio de una etapa en la que ya todo se ha dicho. En consecuencia, una etapa donde la mano izquierda y la derecha van de la mano. Algunas cosas serán mas fáciles, la mayoría sin cambios y unas pocas irán a peor.

Estos días de sol brillante y viento rolando de Norte a Nordeste. Días que aún que luminosos, me han dado sensación de grises y sombrios. Sin ninguna duda insoportables sin el apoyo incondicional, los gestos de apoyo y animo de la banda con la que trabajo cada día.

Existen frases lapidarias del tipo “en esos momentos se ve a los amigos”, o como “por el interés te quiere Andrés” que sería una interpretación de algunas partes. Lo cierto es que os he visto. Si, puedo afirmar que os he visto.

Desanimado, perdido, turbio, drogado y apesadumbrado. Aún en el caso que pudiéramos hablar de que ha sido una victoria. Esta es Pírrica. Ha sido mucho ruido para muy pocas nueces.

Siempre me persigue la duda de estar haciendo lo que debo, lo correcto , lo esperado. Nunca espero premio a cambio. Pero esta vez creo, y estoy casi seguro que esto no es lo que quiere el armador. Esto que hemos construido no sabe si lo quiere. Y no creo que lo entienda o entienda su potencial.

Y solo hay dos formas de seguir. Una es tirar la toalla. Y dejar la partida a otros. Y otra es trabajar exponencialmente mas y mejor para que esto se salga por el techo. Pero que sea nuestro. Que se sepa, que se oiga, que se note que estamos aquí. Y que sabemos hacerlo. Sé que- no hay otros como vosotros.- Nadie como individuo, y en equipo imbatibles.

Por todo esto. Y por que creo que sois lo mejor y los mejores. Hoy mismo empieza la segunda pantalla de este matamarcianos. Nos hemos cargado en bicho de fase. Hay que adaptarse a la nueva y “mefaltidios” “hagamoslo” con estilo.

Sé que no voy a estar solo.